jueves, 4 de marzo de 2010

AIDES. Una experiencia


Hace más de veinte años, un filósofo francés muy sugerente y conocido murió de SIDA en San Francisco. Se llamaba Michel Foucault. El era abiertamente gay y se sumó a las víctimas famosas que en aquellos años murieron a causa del VIH.

El mismo año de la muerte de Foucault, su pareja, el también sociólogo y colaborador suyo Daniel Defert, fundó una asociación de información y prevención sobre el SIDA y VIH. Se trata de la asociación francesa AIDES, bastante reconocida por su trayectoria en la lucha contra el SIDA.

Mucho tiempo pensé que el problema del SIDA era de otras personas. Y en realidad es un problema del "otro" hasta que uno se da cuenta de lo que eso significa: aceptar la presencia del otro quiere decir que tarde o temprano uno mismo terminará siendo ese otro. Marginar es sólo un modo de cavar la propia fosa, de reservarse un nicho en algún lugar.

Pues bien, me decidí a trabajar en esta asociación cuando tuve la oportunidad. Fue una de las experiencias más impresionantes que he tenido en toda mi vida. Es la primera vez que formo parte de una asociación civil que exige una militancia política. No fue una militancia partidista ni nada por el estilo. Simplemente se nos exigía tomar una postura pública frente a acciones del gobierno, frente a eventos sociales, frente a las políticas económicas de las grandes farmacéuticas europeas que dosifican las soluciones que se van encontrando para frenar el impacto del VIH.

Además, me tocó formar parte de acciones polémicas que me trajeron algunos problemas con varios amigos. Por ejemplo, repartir jeringas estériles entre usuarios de droga. Lo que hacíamos era darles instrumentos limpios para que pudieran drogarse sin infectarse con VIH. Pero muchos consideran que esta acción es éticamente insostenible: es como dar carta libre para drogarse (y sostenerlo con fondos públicos !!!) Repartí preservativos entre los travestis del Bois-de-Boulogne, donde por cierto conocí varios latinoamericanos. Hice éstas y otras cosas interesantes pero problemáticas sobre el plano moral. Los amigos no sólo me reprochaban la falta de criterios éticos claros, sino que además se preguntaban por la "ideologización" de la asociación: encontraban muy problemática su postura política agresiva. Pero yo siempre estuve convencido de que la ayuda que pudiera ofrecerse en la línea de la prevención del contagio de VIH, además de la denuncia de injusticias y segregaciones a enfermos de VIH-Sida, siempre puede ser bien recibida por alguien.

Una amiga me mandó hace poco este vídeo que pongo aquí. Es sobre prevención y está hecho por la asociación AIDES. Y digo, no creo que esté de más decir una palabra al respecto, aunque para mí sea más bien la evocación de una experiencia rica, sugerente y difícil.

Ojalá les guste.

video

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